Hoy siento que me duelen los nudos.
Es densa la savia que queda tras las raíces deshechas.
No recuerdo mis coordenadas en el bosque ni encuentro el punto de encuentro.
No se lo que seré sin poder imaginar lo que seré sin sombra; lo que no volveré a ser si sentir brotar las yemas es un derecho abortado.


